ESTADOS UNIDOS.- Faltaban dos semanas para comenzar la filmación de una película sobre los escándalos por acoso sexual en Fox News que acabaron con el reinado de Roger Ailes y las cosas iba viento en popa.

El tema de la película no podía ser más oportuno. Los protagonistas, incluidos Charlize Theron como Megyn Kelly, Nicole Kidman como Gretchen Carlson y John Lithgow como Ailes, eran de actores de primera. Incluso el reparto estaba lleno de nombres conocidos, como Allison Janney, Kate McKinnon y Connie Britton.

Pero entonces Theron, que producía la cinta, y el director Jay Roach recibieron muy malas noticias: su estudio se retiraba de la producción. “Bombshell” estaba efectivamente muerta.

“Se sintió como si nos hubieran aspirado fuera de un avión a gran altura y estuviéramos cayendo”, dijo Roach, sacudiendo la cabeza. “¿Alguna otra película ha renacido dos semanas antes?”.

Había mucho en juego y las agendas de figuras como Theron, Kidman y Margot Robbie no eran exactamente flexibles. Si no lo hacían en ese momento, no iban a poder hacerlo nunca.

Pero en cuestión de 24 horas, Theron encontró un salvavidas en Bron Studios, una empresa productora que sólo había sido una pequeña socia. En 72 horas, Lionsgate también estaba a bordo. El rodaje de “Bombshell”, que tendrá un estreno limitado en Estados Unidos el viernes y un estreno más amplio el 20 de diciembre, no sólo comenzó en la fecha planeada, sino que terminó a tiempo y sin pasarse de su presupuesto.

El pánico de último minuto les dio a todos un mayor sentido de propósito, aunque realmente no lo necesitaran. La historia misma era un momento increíblemente decisivo del movimiento contra el acoso sexual en los sitios de trabajo que comenzó un año antes de que saliera a la luz el caso de Harvey Weinstein.