ESTADOS UNIDOS.- Kareem Hunt aprendió de humildad mientras estuvo fuera del emparrillado, una ausencia prolongada que lo obligó a madurar.

Fue una dura lección. Pero necesaria.

Mientras cumplía con una suspensión de ocho partidos impuesta por la NFL por perder el control de sus emociones y tornarse violento, el running back de los Browns aprendió a apreciar todo lo que tiene — y lo rápido que puede desvanecerse.

Su larga espera terminó. Hunt ha contado los días desde que su carrera frenó súbitamente.

“Como 342 días”, declaró.

Hunt volverá al terreno de juego esta semana por primera vez desde que la liga lo castigo por dos altercados físicos fuera del campo, uno que quedó captado en el infame video en el que aparece empujando y pateando a una mujer durante una discusión en el corredor de un hotel mientras era miembro de los Chiefs de Kansas City.

El domingo, Hunt, exlíder de yardas terrestres en una temporada y que se convirtió en otra estadística de violencia doméstica, debutará con Cleveland — su ciudad natal — en un duelo en el que los Browns (2-6) reciben a los Bills de Buffalo (6-2).

“Sólo estoy emocionado. Son muchas emociones encontradas, altos y bajos”, comentó al hablar con la prensa por primera vez desde el 15 de agosto. “Será un juego muy divertido y emotivo, definitivamente estaré emocionado de salir al campo y hacer lo que pueda por tener un impacto y ayudar a este equipo a ganar”.