La guerra sucia ya comenzó. Las campañas electorales en Estados Unidos, van con todo y sin compasión en plena pandemia. Mientras le llueven críticas al presidente Donald Trump por la forma en que manejó en un inicio la crisis, y por sus frases pintorescas, a Joe Biden, virtual candidato demócrata, ya está cayéndole todo el peso de la artillería republicana a través de las acusaciones de un supuesto abuso sexual en 1993.

Los medios de comunicación se suben al ring. Fox News, que no ha tenido coberturas muy amplias que digamos sobre el tema del acoso sexual, ahora decide que algunas de las notas más importantes del momento, son las que tienen que ver con el supuesto abuso de Joe Biden. Y por su parte, CNN, CBS, NBC y ABC anuncian que no transmitirán los mensajes diarios del presidente Trump porque “no son del interés público”, quizá preocupados porque el presidente haya sugerido la posibilidad de tomar o inyectarse desinfectante para paliar los efectos del COVID-19.

La campaña de Biden niega rotundamente las acusaciones en su contra y Trump dice que sus frases son exageraciones o sarcasmos y que su tratamiento de la crisis ha sido ejemplar. Hillary Clinton apoya a Biden, y le llueven críticas. Bernie Sanders no está muy conforme con el tratamiento que el Partido Demócrata le sigue dando. Las protestas contra el aislamiento en varios estados han seguido, vestidas con eslóganes a favor del presidente y con una evidente faceta electoral.

Y mientras tanto los enfermos de coronavirus siguen ahí, y la situación, si bien parece empezar a controlarse en algunos puntos, está muy lejos de haber terminado. A pesar de esto, no parece haber tregua posible entre candidatos. Para las elecciones no hay pandemia que valga.

APUNTE SPIRITUALIS. Hay una pequeña luz al final del túnel gracias al anuncio del Dr. Fauci sobre los buenos resultados del medicamento antiviral Remdesivir, el cual, todo parece indicar, reduce los efectos del COVID-19. Ojalá se apruebe rápido y al mismo tiempo sea seguro.