Sabiendo que la prueba de su fe produce paciencia. Santiago 1:3

A veces, cuando estamos siendo probados por el desánimo, parece que Dios está en silencio. Oramos y no escuchamos nada. Leemos las Escrituras y todavía salimos sintiendo que Dios está a un millón de kilómetros de distancia. Es fácil pensar que algo debe estar mal. Pero recuerda, esta es una prueba. Tienes que pasar la prueba de ser fiel donde estás. Sigue estirando, rezando y creyendo. Se acerca el siguiente paso: un paso de crecimiento, un paso de favor, un paso de curación, un paso de avance.

Cuando Dios esté en silencio, no asumas que te ha dejado o está enojado contigo. Él está allí contigo durante la prueba. Su silencio es una señal de que tiene una gran confianza en ti y que te ha preparado, y ahora está mirando para ver si has aprendido. Él sabe que pasarás la prueba victoriosamente o no habría permitido que te hicieran la prueba. Sigue siendo lo mejor de ti, con lo que tienes.