Cuida tu corazón más que otra cosa, porque él es la fuente de la vida. Proverbios 4:23

Tus ojos, oídos y boca son entradas a tu corazón. Lo que ves y escuchas entra en tu corazón, te des cuenta o no, similar a una computadora, lo que permites en tu corazón, programa tu pensamiento y tus palabras, y esto es lo que en última instancia determina la dirección de tu vida. De hecho, tus pensamientos determinan las acciones, la actitud y la autoimagen. Puedes proteger tu corazón siendo extremadamente cuidadoso con lo que ves y escuchas. Pero más allá de eso, tienes que proteger tu corazón contra la amargura y las malas actitudes.

La Biblia dice que de la abundancia del corazón habla la boca. Eso significa que tus palabras muestran dónde está tu corazón. Haz un inventario hoy de lo que estás diciendo, mirando y escuchando. Si tu cuidas tu corazón y tu mente, las fuentes de la vida dentro de ti fluirán libremente, y vivirás en la abundancia que el Señor tiene para ti.