Este viernes 3 de julio se cumplieron 65 años desde que el 3 de julio de 1955 por primera vez votaron las mujeres en una elección federal, dos años después de que vía una reforma constitucional por fin se reconociera su derecho a votar y a ser votadas.

Y sobre esto último, la tamaulipeca Amalia González Caballero fue artífice fundamental para que el cambio constitucional de 1953 que incluía precisamente el voto femenino, rindiera sus frutos, y estimé era merecido recordar ese dato.

Y es que, digámoslo como es: qué injusto ha sido el camino para las mujeres que se ganan legítimamente un lugar en la historia con agallas e inteligencia o enarbolando nobles causas, pues a veces a pesar de sus logros, algunos permanecen si no “invisibles”, sin duda no con la justa dimensión y valor que tienen, máxime en el caso de Amalia, en cuya época las mujeres de poder y de letras (como era su caso) eran generalmente ridiculizadas y menospreciadas, como lo ha dicho la historiadora mexicana Gabriela Cano.

Es cierto, ha habido grandes avances en materia de paridad de género, simplemente el Senado de la República actualmente es liderado por una mujer.

Pero también es cierto, y debemos reconocerlo, que esos avances positivos que ha habido sobre todo en sede legislativa, no necesariamente revelan que hemos avanzado culturalmente en el tema, pues abunda aún hoy julio de 2020, un profundo “machismo” en nuestra sociedad que, señalémoslo con todas sus letras: ahí continúa vigente y nos daña, a todas y a todos, como sociedad.

En fin, “Amalia G. de Castillo Ledón”, le decimos, así la recordamos, y el teatro (uno de los edificios más significativos de nuestra capital) se llama así, pero, ¿Por qué no se llamó “Amalia González Caballero”?

¿No constituye esto en sí mismo una acción machista, respetarle en el recuerdo solo la “G.” de González que es su primer apellido y reconocerla por los dos apellidos de su marido Luis Castillo Ledón?

Les dejo esa reflexión... y el reconocimiento y respeto que merece la distinguida tamaulipeca Amalia González Caballero, hoy a 65 años de que gracias a mujeres de lucha y liderazgo como ella, nuestra democracia es más justa.