A veces, cuando acabo mis actividades laborales me gusta dar una “una vuelta” por la ciudad, como para reflexionar...

Y siempre, mientras pienso en todos los pendientes, compromisos y objetivos, mi más profundo suspiro es cuando tomo el libramiento (más o menos a la altura del 77 Batallón -para que se den una idea-); y al tiempo que doy ese recorrido, se siente en el ambiente ese “aire señorial” del que habla la canción “La Perla tamaulipeca” y que tiene nuestra capital por estar enmarcada por la sierra, precisamente.

“Risueña y hospitalaria así es nuestra capital”, también dice la canción, y eso somos: risueños y hospitalarios, además de fuertes y tolerantes.

Y es que no se equivocó su autor Quintanilla Acosta cuando en enero de 1982 escribió tan hermosa letra: “al pie de la sierra madre hay una ciudad bonita, su nombre es Ciudad Victoria, capital de Tamaulipas; es la perla del Estado, y es una tierra bendita.”, dice.

Como tampoco se equivocó Dios en permitirnos nacer o vivir aquí en esta hermosa tierra, y tampoco nos equivocamos en seguir aquí luchando y en ser orgullosamente victorenses.

Y sí, así como la melancolía del 269 Aniversario da para recordar un poco de historia y el orgullo de ser victorense, también da para señalar: sin duda Victoria debería ser una mejor capital, en términos de servicios públicos, seguridad, competitividad y desarrollo económico: ahí siguen estando los mismos retos que, escaparon de la brújula de nuestros dirigentes durante décadas y que, también, ciudadanos en general pasamos por alto.

Es cierto, podríamos juzgar gobiernos, y nos asistiría la razón; podríamos también autocriticarnos como sociedad por lo que hemos dejado de hacer, y nos asistiría la razón; pero eso sí, con lo que ningún victorense puede discrepar y más aún a todos nos asistiría la razón: es que Victoria es, sin duda, la perla tamaulipeca.

¿Pero, cómo se verá la perla del Estado en 31 años, al cumplir su 300 Aniversario?

El escritor francés Gustave Flaubert dijo: “El futuro nos tortura y el pasado nos encadena. He ahí por qué se nos escapa el presente.”

No permitamos ello y hagamos lo que nos toca, diario. Está en ti, está en todos nosotros...

¡Felicidades a nuestra capital por estos primeros 269 años!

(Agradezco al Licenciado Quintanilla Acosta, autor de esta hermosa letra, con quien me comuniqué ayer y sabía escribiría sobre Victoria y su canción. Gracias.)