Porque donde hay envidias y rivalidades, también hay confusión y toda clase de acciones malvadas.Santiago 3:16

La lucha es una fuerza poderosamente destructiva que el enemigo usa para tratar de crear confusión en nuestras vidas. Puede destruir matrimonios, destruir negocios y dividir amigos de por vida. Todos tenemos cosas que suceden a diario que pueden agravarnos, pero la clave es no permitir que esas agravaciones nos hagan actuar de manera grosera o enojada con quienes nos rodean.

En su lugar, te invito a que hagas de la paz una prioridad en tu vida. No le des al enemigo un punto de apoyo. Niégate a discutir, niégate a ser sarcásticos o irrespetuosos. Decide que vas a mantener la paz en tu hogar y en tu vida, incluso si eso significa que tienes que tragarte tu orgullo. Toma la decisión de buscar agresivamente la paz. Jesús dijo: "Bienaventurados los pacificadores". Puedes ser esa persona. Tu puedes ser el que cree una atmósfera de paz y armonía en tu familia.