Pero gracias a Dios, que en Cristo Jesús siempre nos hace salir triunfantes, y que por medio de nosotros manifiesta en todas partes el aroma de su conocimiento. 2 Corintios 2:14

¡Dios promete llevarnos siempre a la victoria!

Eso significa que no importa lo que estés enfrentando, no importa lo que esté sucediendo en el mundo que te rodea, no importa lo que digan, ¡siempre debes estar planeando un regreso! En medio de esa adversidad o momento difícil, comienza a hacer tu lista de a quién vas a invitar a la celebración de la victoria. No tienes que esperar a que todo sea perfecto antes de decidir celebrar lo que Dios hará en tu vida. Pon algo de acción detrás de tu fe. Eso significa que si estás en el hospital, comienza a planificar lo que vas a hacer cuando salgas. Si perdiste algo de dinero por cualquier circunstancia, comienza a planificar tu fiesta de salida de deudas. Cuando las cosas no se ven bien en lo natural, recuerda, servimos a un Dios sobrenatural. Con Dios guiándote hacia la victoria, siempre puedes planear un crecimiento. Puedes planificar la restauración.

¡Puedes planear un regreso que te hará más fuerte y mejor que nunca!