Vivimos en un mundo dinámico y egoísta. En el que cada persona vela por sus propios intereses y hace a un lado lo que realmente importa. La ambición por el poder y por la generación de riqueza, han desplazado los verdaderos valores humanos, acabándonos cada vez nuestro medio ambiente, así como el desmembramiento del tejido social.

Gracias a eso se creó la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible. Un manual que nace por los países miembros de las Naciones Unidas, el cual, tienen como meta primordial el cumplimiento de 17 objetivos para que se pueda crear un equilibrio entre el desarrollo humano y el cuidado del medio ambiente.

Los 193 Estados miembros se comprometieron a elaborar un plan de acción y hacer lo necesario para cumplir los objetivos pactados. Dichos objetivos representan la ruta de trabajo para crear un desarrollo sostenible, en el que los factores económicos, sociales y ambientales son el pilar de dicho proyecto mundial.

Los objetivos son muy claros, en él se establecen los retos que nos enfrentamos como humanidad, y por medio de indicadores se estarán haciendo un diagnóstico puntual sobre los avances, de tal manera poder planificar el futuro próximo.

Algunos de los objetivos más relevantes podrían ser: erradicación de la pobreza, mejorar los programas de salud, fortalecer la educación, igualdad de género, generación de energías limpias, reducción de las desigualdades, cuidado medio ambiente, creación de instituciones sólidas y el fomento a la paz.

En el caso de México, quien es uno de los integrantes de las Naciones Unidas, se ha comprometido a darle cumplimiento a las metas mencionadas. El Plan Nacional de Desarrollo ha adoptado la Agenda 2030 como uno de sus pilares para la generación del bienestar en nuestro país.

Sin embargo, todavía hay mucho por hacer. Estamos a punto de llegar a la tercera parte de este gran proyecto y existen gobiernos estatales y municipales que ni siquiera saben en qué consiste esta gran iniciativa. Es imperante que los estados y municipios trabajen en base a estos objetivos y prioricen sus esfuerzos para atacar los temas más delicados.

Prácticamente el manual está hecho y es responsabilidad de los gobiernos y de la sociedad civil saber en qué consiste, y por supuesto, actuar de manera inmediata. Recordemos que para que el país avance, es necesario que todos jalemos hacia el mismo lado.

Como lo he mencionado antes, el tiempo no perdona. Y está en nuestras manos el futuro de nuestra sociedad y planeta.

¿Y nosotros qué?...